Agua y roca
El agua, amante de la libertad
que siempre fluyó por cielo y mar,
conoció a la vieja roca,
que estancada por el tiempo quedó.
La roca quedó fascinada con el encuentro,
y de la viveza del líquido se enamoró
Y pese a ser muy distintos
como la música y el ruido
juntos crearon el barro
y nacieron formas que nunca antes vieron
Pasaron lustros creando maravillas
y la roca quedó reducida a piedra
Ya no tenía nada que aportarle al agua
Sólo un viejo y sólido corazón.
Pero su espíritu permanecería siempre vivo
en todas las obras que juntos engendraron.