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Una semana en Mac

Hace 3 semanas encargué un MacBook Pro de 13″. Lo cierto es que por poco no lo hago, ya que no aceptaban mi tarjeta ¿? y tuve que hacerles una transferencia. Hace ya siete días que me llegó. Algunos me dijeron que “Es una semana de dolor”, como Álex, mientras que otros dijeron que “Es una tarde de dolor”, como Jaime. En mi caso creo que se ha tratado de una semana.

La curva de aprendizaje es más bien rápida, y se respira mucho aquello de que en Unix todo son ficheros :) Por ejemplo, los “accesos directos” a las aplicaciones son realmente directorios dentro del directorio /Applications. ¡Qué elegante! Sin embargo, ha habido muchas cositas a las que no me hacía en un primer momento.

Ratón

El touchpad es una verdadera pasada. No tiene botones, pues puedes pulsar en (casi) todo el Touchad, y por defecto está desactivado el clic sencillo tocándolo. Pero la verdadera pasada es lo grande que es, y la cantidad de cosas que se pueden hacer con él. Por ejemplo, un toque con dos dedos despliega el menú contextual (Como el clic derecho). Arrastrando dos dedos puedes moverte de arriba a abajo o de izquierda a derecha. Acercando o alejando los dedos puedes hacer zoom in o zoom out respectivamente. Hay acciones también para 3 y para 4 dedos. Realmente útil.

Teclado

Ésto es lo que más me está costando. En concreto:

  • La tecla Alt derecha no está inmediatamente después del espacio, sino que hay una tecla Cmd entre medias. A veces me pierdo.
  • No existen teclas de “Av Pag”, “Reg Pag”, “Inicio”, “Fin”, “Ins” o “Supr”. ¿Cómo lo hacemos entonces?
    • Av Pag – “fn + flecha_abajo”
    • Ret Pag – “fn + flecha_arriba”
    • Ins – Jamás la he usado, no sé cómo emularlo.
    • Supr – “fn + retroceso”
    • Inicio – “ctrl + a”
    • Fin – ¿?
  • Navegación por formularios y diálogos. Simplemente la tecla Tab no funciona. No accede a los botones, ni a los checkbox, ni a los radios… Afortundamente desde las preferencias del teclado se puede “corregir” este comportamiento.
  • Acceso a la barra de menú. En Linux si pulsas la tecla Alt, accedes al menú, y dispones de atajos con Alt + <letra subrayada> de cada item del menú. En OSX esta opción estaba “escondida”: Para acceder a la barra de menú con el teclado se debe pulsar ctrl+F2, y después movernos bien con las flechas, bien mediante autocompletado. Curioso.

Navegador de ficheros

El Finder… Bueno, no está mal. Pero se me hacen raras bastantes cosas, como por ejemplo que no se pueda navegar por el disco duro real (Te muestra sólo algunas carpetas amablemente renombradas al castellano), o como su manejo (Para acceder a una carpeta no funciona “Intro”. Debes usar Alt+Flecha_Abajo.

Echo de menos también una barra de direcciones multiprotocolo, así como soporte para SFTP por defecto. Por lo pronto he recurrido a macfuse. Evidentemente noslomismo… Lo suyo es desde el propio navegador de ficheros poder acceder por defecto a servidores SFTP almacenando la contraseña en el llavero.

En general, una pasada

Es una pasada de ordenador por muchas razones:

  1. Tienes shell Bash :D
  2. La instalación de aplicaciones se sencillísima.
  3. En términos generales creo que la curva de aprendizaje es más baja que en otros SO.
  4. Por supuesto, que es un UNIX.
  5. La pantalla se ve nítida desde casi cualquier ángulo.
  6. El touchpad es una pasada.
  7. Es tremendamente intuitivo. Haciendo “lo que te pide el cuerpo” llegas a las soluciones.
  8. Y por supuesto, va de tiro.

Terminator

terminator01

De pequeño fui un verdadero obsesionado de Terminator. Fue en 1991 cuando vi por primera vez Terminator 2.

Todo comenzó en The Terminator (1991), filme de terror donde un joven Schwarzenegger interpreta al T-800 enviado del futuro para matar a Sarah Connor.

Ya en los 90, James Cameron nos trajo Terminator 2: Judgment Day (1991) . Aquello cambió mi vida :) Hasta tal punto que llevaba la cuenta de cuántas veces había visto Terminator 2 (La perdí allá por la vez 60). Por supuesto me conocía prácticamente todos los diálogos y había localizado numerosos errores de continuidad entre escenas. Creo que esta película fue tan revolucionaria que ya es un clásico esta cita: “Segundas partes nunca fueron buenas. ¡Excepto en Terminator!“. La oscuridad, crudeza, y el realismo que se vive en toda la película son espectaculares. Aun hoy sus efectos especiales siguen siendo increíbles.

Ya con 12 años, en el año 94, Alain, Álvaro y yo, decidimos grabar un mediometraje en clave de humor siguiendo el mismo hilo argumental de T-2. Se titulaba “Escojoneitor 2 – De judgament día” (¿Qué esperábais? Teníamos entre 11 y 12 años). El reparto fue el siguiente:

  • Schwazalainketenegersenneger – Escojoneitor
  • Álvaro – John Coñor
  • Jesús – T-995

Recreamos toda la trama, grabada con una vieja videocámara Beta sin posibilidad de repetir escenas. Algún día haremos un directors cut.

Pero la vida sigue, y nos encontramos en el año 2003. Alain y yo, invadidos por esa ansiedad propia de un niño apunto de entrar al parque de atracciones, fuimos a ver el estreno en Kinépolis de la nueva entrega de la saga: Terminator 3: Rise of the machines (2003).  Decepcionante, y pocas veces opino eso de una película (Disfruto hasta con Miss Agente Especial 2).

Tal y como dijo Alain: “Terminator 1… Eso es cine de terror. Después llegó Termiantor 2, ciencia ficción. Ahora Terminator 3… Cómedia. ¿Qué va a ser lo próximo? ¿Un musical?“. Afortunadamente se equivocó :)

Hace 10 días vi (Por primera vez) Terminator Salvation (2009). ¡Qué pasada de película! Con numerosos guiños a T-1 y T-2 (Pero con buen gusto, no parodias como en T-3). Ese momento en el que John Connor vuelve a escuchar el You Could be Mine de Guns’n'Roses, o cuando vuelve a montar en moto o hackea una máquina como hizo con el cajero (¡Dinero fácil!). El universo que muestran es oscuro, sucio, serio y realista. Imagino que me ha gustanto tantísimo en parte porque con esta película sí he revivido lo que sentía de niño al ver T-2. Y sin duda, lo que más me ha gustado de esta peli ha sido el personaje de Marcus Wright: El dilema al que es sometido.

Ahora me estoy viendo la serie, Terminator: The Sarah Connor Chronicles (2008). No es nada del otro mundo (De hecho tengo entendido que incluso la han cancelado por la baja audiencia), pero sin duda a un fan de la saga le encantará expandir conocimientos y poder continuar disfrutando de los Terminators.

Mientras tanto sólo queda esperar a que en 2 años llegue Terminator 5, de la que de momento poco se sabe.

P.D. Si alguien está pensando qué regalarme y no sabe el qué, aquí le dejo una idea: El endoesqueleto exoesqueleto del T-800 a escala real. 5950 USD de nada :) No me digáis que no quedaría genial en un salón :D

Estación meteorológica

estacion-meteorologica-pce-fws20Los que me conocen sabrán de mi afición a la meteorología. Me empezó a interesar en la famosa sequía de los 90 siendo yo un niño. Desde entonces, siempre me ha gustado observar todos los fenómenos meteorológios, comparar niveles entre fechas o localizaiones, etc, por supuesto desde un punto de vista de aficionado. En febrero, por mi cumpleaños, Belén me hizo el regalo: Una estación meteorológia.

Esta estación (PCE-FWS 20) es un kit idóneo para iniciarse en este mundo, sobre todo teniendo en cuenta lo económica y completa que resulta. Incluye los siguientes accesorios:

  • Sensor de temperatura interior y exterior. El termómetro exterior no es muy fiable en verano, pero al parecer pintándolo con pintura blanca reflectante se soluciona en gran parte el problema.
  • Sensor de humedad interior y exterior.
  • Sensor de pluviómetría.
  • Sensor de velocidad del viento.
  • Sensor de dirección del viento.
  • Emisor de radiofrecuencia al panel interior.
  • Panel táctil con conexión USB.
  • Software para visualizar gráfias e históricos, y para configurar alarmas.

estacionDurante dos meses permaneió instalada en el patio, que al ser cerrado no es un lugar no muy apto, ya que no obtenía un muestreo real de los datos recogidos; Por ejemplo, los valores del viento no eran nada reales, ni tampoco los picos térmicos. Hace 2 meses al final me la instalaron con una pértiga de antenas por encima del tejado: Ahora los datos son mucho más fiables :) En la imagen de la derecha la podéis observar instalada junto a la ventana de mi oficina (Foto cortesía de mi vecino David. ¡Gracias!).

Es increíble observar los resultados de las gráfias y comprobar cómo, por ejemplo, en menos de una semana (Del sábado 6 al viernes 12 de junio) las temperaturas máximas han experimentado un aumento de 20 grados centígrados.

Belén… Eres la mejor :) Mil gracias por tu super regalo.

P.D. Por cierto, mi amigo Álex me regaló a primeros de año un ejemplar del Calendario Zaragozano de 2009, y es igualmente curioso ver cómo por arte de magia se acercan sospechosamente a los resultados reales :) Por supuesto, también agradezco a Álex que me diera a conocer el calendario Zaragozano!

P.D2. Es lunes 15 de junio a las 2:42 de la noche. Llueve, llueve mucho y hay truenos. Me encanta poder comprobar tras una tormenta la cantidad de agua caída :D

Mástil escalopado

Navegando por la wikipedia encontré un minúsculo artículo en el que explicaban lo que es un mástil escalopado. Resulta que es un término que se usa para hacer referencia a aquellos mástiles en que la madera de los trastes está rebajada, de tal manera que no es necesario pulsar la cuerda contra el propio mástil, ya que es el propio traste (metal) el que hace de punto de apoyo.

Si mal no he entendido, con esta feature se consigue que sólo rozando la cuerda ya podamos obtener un sonido límpio. No en vano el bruto de Yngwie Malmsteen tiene su propio modelo de Stratocaster modificado para que implemente esta funcionalidad (A veces pienso que mi forma de expresarme es demasiado informática).

El paso siguiente fue echar un vistazo a mi queridísima guitarra eléctrica. A mi siempre me ha parecido una estupenda guitarra para empezar, ya que permite tener muy poca distancia entre las cuerdas y el mástil, lo cual se agradece muchísimo a la hora de intentar tocar punteos de los maestros del virtuosismo. Bueno que me voy del hilo… El caso es que observé que mi guitarra evidentemente no tiene el mástil escalopado, sin embargo me fijé en algo que seguro que cualquier guitarrista mediocre sabrá: Al pulsar sobre cualquiera de las 3 cuerdas graves, ésta no llega a tocar el mástil.

(Imagen perdida)

Si os fijáis, la cuerda permanece totalmente paralela al mástil sin llegar a juntarse con la madera. Sin embargo la estoy pulsando correctamente. Una curiosidad más de las guitarras.

P.D. Recuerdo que alguien de acm un día nos contó una de esas cosas curiosas que descubrió con la guitarra. Resulta que si sitúas el mástile entre tus ojos y un monitor del ordenador, y pulsas una cuerda, verás una suave y lenta onda.

Zona azul en Torrijos

Torrijos tiene unos 12.000 habitantes. Fundamentalmente vive del comercio, por lo que la zona centro soporta el tráfico de todos los clientes. Solución propuesta por el ayuntamiento: Zona azul. Los vecinos, al igual que ocurre en Madrid, salimos perjudicados.
En mi caso concreto, vivo en una calle peatonal, rodeado por calles marcadas como zona azul. Contra todo pronóstico, no tengo derecho a aparcamiento. Debo ser un ciudadano de segunda, y puesto que mi portal no “desemboca” en un aparcamiento marcado explícitamente como azul, no tengo derecho a una plaza. Solo aquellos vecinos cuyo portal de directamente a un tramo de calle marcado como zona azul, tiene derecho a una plaza de aparcamiento. Solución que me dan: Aparcar fuera de la zona azul, o en otras palabras: “¡Vete a aparcar fuera de tu barrio, bicho raro!”

Hay cosas muy simpáticas en todo esto. Por ejemplo, el ayuntamiento afirmó que uno de los motivos para implantar este sistema era descongestionar el tráfico del centro de Torrijos. Sin embargo los vecinos tenemos que pasar por el centro necesariamente. ¿Por qué solo algunos tienen derecho a una plaza?

Otra cosa que no tiene desperdicio es ésta; Hay calles que están situadas en medio del “cogollo” de la zona azul. Misteriosamente esas calles no tienen bandas azules en sus aparcamientos. No hace falta ser muy astuto para averiguar el porqué: En el caso concreto de la calle Mayor, hay exáctamente 9 plazas de aparcamiento y sin embargo hay más de 30 familias viviendo en esta calle. No sale rentable “regalarles” 4x aparcamientos a unos vecinos cuya calle solo aporta x aparcamientos.

Sé que este mensaje no va a cambiar nada, pero al menos me he desahogado.

Mirando al suelo

En Septiembre de 2000 me fui a vivir a Madrid por motivos de estudio. Compartía piso con 3 conocidos de Torrijos cerca de Ciudad Lineal. Todo era nuevo; nuevo hogar, nuevos estudios, nuevos compañeros de clase, nueva vida. Por supuesto yo estaba feliz ante tantas novedades.

El primer día de clase me levanté temprano, sobrado de tiempo. Fui al metro con una enorme sonrisa dibujada y cogí mi tren con destino a Leganés. ¡Aquello era toda una experiencia para un pueblerino como yo! Tanta gente junta, todos desconocidos, cada uno con sus vidas, sus problemas, sus destinos… Observaba a cada uno de ellos. Después de 5 paradas incluso me sentía íntimo de algunos. Me enamoraba cada día de distintas chicas que se sentaban a mi lado, o de la joven tímida con la que choqué cuando cruzamos la puerta del vagón.

Pero lo primero que me sorprendió fue lo distinto que era al resto de casi todos ellos. Mi ingenua sonrisa, mi ilusión y mi mirada al frente no eran propias de un lugar como un vagón de metro. Todos eran distintos a mí. Los que menos, aprovechaban para leer. Aquello era una galería de best sellers donde Harry Potter y El Señor de los Anillos eran los aplastantes vencedores. Pero la gran mayoría se sentaban en sus asientos y miraban fijamente al suelo con gesto de indiferencia. ¿Qué mirarán?

Un par de meses después, en mi trayecto a clase vi algo que jamás pensé que vería. Me vi mi mismo sentado con la mochila entre las piernas mirando fijamente el suelo. No estaba mirando nada. Simplemente adopté la postura de espera. Y es que en las grandes ciudades todo se hace esperar… Me había convertido en uno de ellos. Y lo peor no era eso. Lo peor era que corría la maratón junto a ellos en los trasbordos de metro. Peleaba por llegar antes que la maruja al asiento libre del fondo. No reaccionaba al caminar y ver que por poco piso un mendigo, el cual ya no era una persona desafortunada, sino que sólo era un objeto, un obstáculo en mi recorrido a clase. La empatía no existe en el escenario de la ciudad, al menos para alguien como yo.

Mis circunstancias me hicieron retornar a mi pueblo. Todo el estrés, prisas y agobios propios de la ciudad desaparecieron. Entonces comprendí que no estoy hecho para ese entorno. No quiero convertirme esa persona egoísta, con prisas, y que no siente nada hacia los desconocidos, no quiero vivir en un lugar donde prácticamente nadie ayuda a nadie, no quiero ser preso de cimientos y asfalto

No quiero mirar al suelo, sino mirar al frente, mirar lo que me rodea

¿Y ahora? ¿Entiendes por qué no me gusta vivir en Madrid?